domingo, mayo 30, 2010

El conde de San German era masón. Vampiros de energía positiva.

Una figura controversial en las intrigas de la Europa del siglo XVIII fue un individuo pintoresco y sigiloso conocido como el Conde de San Germán.(*) La vida de San Germán ha sido tema de muchos artículos y por lo menos de un libro. Desde que fue su muerte reportada en 1784, ha habido en algunos una tendencia a divinizarlo y en otros disminuirlo hasta el nivel de charlatán sin importancia. Ninguna caracterización parece reflejar con precisión lo que verdaderamente fue.

Las actividades de San Germán son importantes debido a que sus movimientos proporcionan un fascinante eslabón o conexión entre las guerras producidas en Europa, los niveles más profundos de la Hermandad y la camarilla de príncipes alemanes, particularmente la Casa de Hesse.

El primero de los muchos misterios atribuidos a San Germán es la circunstancia de su nacimiento. Muchos investigadores lo señalan como el vástago de Francis II, gobernante del una vez poderoso principado de Transilvania. Transilvania, famosa en el cine como origen del mítico vampiro humano, Drácula, y otros variados trabajos literario, se había unido a la dinastía de Hesse. Francis II de Transilvania se había casado con Carlota Amalia de Hesse-Reinfels que tenía 16 años de edad, en ceremonia realizada en la Catedral de Colonia en Alemania, el 25 de Septiembre de 1694.

De esta unión salieron dos niños conocidos. Sin embargo, cuando se publicó el testamento de Francis II en 1737, fue mencionado un tercer hijo como beneficiario. Se comprobó que este tercer hijo fue Leopoldo Jorge, hijo mayor heredero del trono de Transilvania. Leopoldo Jorge nació, bien en 1691 o en 1696, dependiendo de la teoría de su nacimiento que sea aceptada. Debido a la incertidumbre sobre la fecha de su nacimiento, no se sabe si fue hijo de Carlota de Hesse o de la primera mujer de Francis II. Lo que si parece cierto es que la muerte “prematura” de Leopoldo Jorge en 1700 fue simulada para salvarlo de las mortales intrigas que estaban por destruir la dinastía y poner fin a la independencia de Transilvania.

Se cree que Leopoldo Jorge fue el Conde de San Germán.

San Germán, apareció primero en la sociedad europea en el año 1743 cuando tendría cuarenta años aproximadamente. Acerca de su vida se conoce muy poco antes de ese año. Un expediente sobre el misterioso Conde fue producido por orden del Emperador de Francia Napoleón III, quien reinó entre los años 1852 y 1870, pero desafortunadamente, todos los documentos fueron destruidos por el fuego que consumió la casa en la cual estaba almacenado el expediente. Esto resultó en una pérdida irreparable de información acerca de San Germán. La propia reserva del Conde sola, profundizó el misterio de su vida. La información sobreviviente indica que San Germán fue educado para hacerlo uno de las agentes políticos secretos más exitoso y activo de la Hermandad en el siglo XVIII.

De los años iniciales de la vida de San Germán, el líder de la Estricta Observancia, Karl de Hesse, escribió que San Germán había sido educado por el último de los Médicis cuando todavía era un infante. El Duque de Médicis, como algunos Médicis más antiguos, había adoptado la filosofía mística prevaleciente en Italia en su tiempo, lo cual puede haber influenciado para que San Germán se involucrara profundamente con la red de la Hermandad cuando adulto. Mientras estuvo bajo el cuidado de los Médicis se cree que San Germán estudió en la Universidad de Siena.

La primera aparición documentada de San Germán en la sociedad europea sucedió en Inglaterra en el año 1743. En este tiempo, la causa Jacobita era muy fuerte y la invasión de Escocia en 1745 se llevó a efecto sólo dos años después. Durante esos dos años cruciales previos a la invasión, San Germán residía en Londres. Sólo algunos vislumbres de su actividad eran disponibles por aquel tiempo. San Germán estaba dotado para la música y varias de sus composiciones musicales fueron interpretadas públicamente en el Haymarket Theatre a principio del mes de Febrero de 1745. Varios de sus tríos también fueron publicados por la compañía de editores musicales Walsh de Londres.

No obstante, las autoridades británicas no creían que San Germán estaba en Londres sólo para ejercer una carrera musical. En Diciembre de 1745, con la invasión de los Jacobitas en pie, San Germán fue arrestado por los británicos bajo sospecha de ser un agente jacobita. Más tarde fue liberado cuando se le encontraron supuestas cartas de Carlos Eduardo, el líder de la invasión Estuardo. Horacio Walpolees escribió lo siguiente acerca del arresto:

“… otro día ellos arrestaron a un extraño hombre, quien llevaba por nombre el Conde de San Germán. Este había permanecido aquí esos dos años, no está claro quién es o de dónde es, pero profesa dos cosas muy maravillosas, la primera es que él no va con su nombre correcto, y la segunda es que nunca ha tenido algún trato o deseado tenerlo con mujer alguna, ni con una sucedánea o substituta. El canta, toca el violín maravillosamente, compone, es como loco y no muy sensible.”

Después de su liberación, San Germán abandonó Inglaterra y pasó un año como huésped del príncipe Fernado von Lobkowitz, primer Ministro del Emperador Austríaco. La Guerra de Sucesión austriaca era intensa en estos tiempos y en ella tanto Austria como Inglaterra actuaban como aliados contra Francia y Prusia. Durante esta visita a Austria, San Germán fue presentado al Ministro de la Guerra francés Mariscal de Belle-Isle, quien, a su vez presentó a San Germán a la Corte francesa.

Aquí hay una extraña secuencia de acontecimientos. Aquí tenemos a un hombre arrestado como sospechoso de ser enemigo de Inglaterra durante tiempo de guerra, quien inmediatamente después de su liberación fue a reunirse con un alto ministro de una nación (Austria) la cual era una aliada de Inglaterra. Durante esta permanencia, este mismo hombre estableció amistad con “el Ministro de Guerra de una nación (Francia) la cual era enemiga de Austria. Los contactos políticos de San Germán en todos los lados de los combatientes de una guerra feroz eran verdaderamente notables.

Lo que hizo San Germán en los tres años siguientes de haber abandonado Austria no se sabe con certeza.

San Germán reapareció en la sociedad europea otra vez en el año de 1749, en esta ocasión como huésped del rey Luis XV de Francia. Una nación católica como Francia apoyaba activamente a la causa jacobita (*) en contra de los hannoverianos de Inglaterra.

Francia también estaba involucrada en muchas intrigas extranjeras. De acuerdo a una mujer de la corte francesa que posteriormente escribió de San Germán en sus memorias:

“Desde 1749, el rey (Luis XV) lo empleó, (a San Germán) en misiones diplomáticas y este se defendió muy bien y honorablemente en ello”.

El rey Luis había ganado fama como un arquitecto de la diplomacia secreta en el siglo XVIII. La aceptación de San Germán en la corte francesa y su trabajo para el rey de Francia como agente político es significativo por varias razones:

Primero: esto señala el papel importante que los miembros de la Hermandad habían jugado en la creación y la operación de las redes de inteligencia nacional e internacional a través de la historia; una materia que consideramos con mayor detalle en posteriores capítulos.

Segundo: como un católico, el rey Luis XV se adhirió a los decretos del Papa. El Papado era hostil a la masonería. En realidad, el Catolicismo romano y la francmasonería francesa son ambas facciones con sus orígenes en la Hermandad, la cual ha opuesto una a otra durante mucho tiempo. En 1737, Luis XV sacó un edicto prohibiendo a todos los súbditos francesas relacionarse con la francmasonería. Durante las siguientes décadas, el gobierno francés reprimió fuertemente a la francmasonería francesa con operativos policiales y encarcelamientos. El edicto de Luis XV en el año 1737, fue seguido por una Bula Papal del Papa Clemente un año más tarde, la cual prohibía a los católicos de cualquier parte participar en o apoyar a la masonería, bajo amenaza de o pena de excomunión. Todavía no estaba aquí el Conde de San Germán, quien revelaría más tarde una larga vida involucrada con la Hermandad, residiendo como huésped del Rey. La probable explicación basada en hechos conocidos de la vida de San Germán es que él no era tanto francmasón como era un agente de la más alta Hermandad. Es también improbable que el rey de Francia hubiese comprendido el papel de San Germán en la red de la Hermandad.

Las actividades de San Germán con exactitud desde 1749 hasta 1755 son ampliamente desconocidas. En 1755, hizo un segundo viaje a la India. Allá fue con el comandante inglés Robert Clive, quien había sido enviado para combatir a los franceses. La India era un teatro mayor de guerra en donde había que tratar con mucha atención el juego. El comandante Clever era un dirigente importante en el lado británico. Este viaje resaltó una vez más los importantes contactos políticos de San Germán y su habilidad para pasar de un lado a otro entre los líderes destacados en el campo de batalla. Un biógrafo ha sugerido que el Conde puede que estuviese actuando como un agente secreto del rey Luis XV de Francia cuando viajó a la India junto con Clive, ya que cuando regresó en 1758 fue premiado con un apartamento en el Palacio Real Francés de Chambord. También se le dio facilidad en un laboratorio para sus experimentos químicos y alquímicos, en los cuales algunas veces participaba el mismo rey Luis XV.

San Germán era de un carácter claramente multifacético y llamativo, más bien extravagante. Uno de los talentos para el cual logró fama fue su considerable conocimiento de Alquimia. La Alquimia, mezcla al misticismo con la química y fue un elemento básico de la práctica rosacruz. San Germán se convirtió en un tópico de chismorreo en la corte francesa debido a que declaraba poseer la alquimia del Elixir de la Vida. Se decía que el elixir era una fórmula secreta con la cual se hace a la gente físicamente inmortal. Este era el mismo elixir que declaraban poseer los rosacruces europeos. San Germán puede que haya tenido una lengua algo ligera para decir algo y luego burlarse, cuando hizo el siguiente comentario, señalando al rey Luis XV dijo: “Señor, yo algunas veces me divierto no por hacer que crean esto sino por permitir que lo crean, que yo he vivido ya en tiempos pasados.”

En 1760, San Germán dejó Francia y se fue para La Haya en Holanda. Este viaje fue realizado durante la cumbre de la Guerra de los Siete Años. Holanda era un país neutral durante este conflicto. Exactamente lo que San Germán estaba tratando de hacer o cumplir en Holanda, hoy todavía se discute. Después de declararse a sí mismo agente secreto del rey Luis XV, San Germán quiso y trató de lograr una audiencia con los representantes de Inglaterra en La Haya. San Germán declaró que él estaba allí para negociar una paz entre Inglaterra y Francia. Sin embargo, el Ministro de Asuntos Extranjeros de Francia, el duque de Choiseul y el Embajador francés en Holanda, conde de Affry, no habían sido notificados por su rey acerca de los propósitos de la misión de San Germán. En consecuencia, el duque de Choiseul tildó de charlatán a San Germán y ordenó su arresto. Para evitar el arresto por las autoridades holandesas, San Germán se fue a Londres en el mismo año. De Holanda fue ayudado a escapar por su amigo influyente, el conde de Bentinck, presidente holandés de comisarios diputados.

Como resultado de su debacle y el desgano de Luis XV para reconocer públicamente a San Germán como su agente, este no fue capaz de regresar abiertamente a la sociedad real de Francia hasta 1770, año en el cual su enemigo, el duque de Choiseul cayó en desgracia y fue removido del poder.

San Germán tenía una segunda y quizás más apremiante razón para hacer este viaje desdichado a Holanda. Una carta escrita el 25 de Marzo de 1760 por el príncipe de Galitzin, ministro ruso para Inglaterra, ofreció el siguiente relato íntimo de las actividades abortadas de San Germán en Holanda.

“Yo conozco al Conde de San Germán por su buena reputación. Este hombre singular ha estado residenciado por algún tiempo en este país, y yo, no sé si le gusta. Hay alguien aquí con quien parece que él está en comunicación, y esta persona declaró que el objeto del viaje del Conde a Holanda es meramente por un negocio financiero.”

El negocio financiero mencionado por de Galitzin era muy secreto. Este hombre parecía conocer el verdadero propósito de la visita de San Germán. Estaba en Holanda para explotar el matrimonio de la princesa Carolina con el príncipe alemán de Nassau-Dillenburg, a fin de establecer un “Fondo” para Francia. San Germán deseaba negociar la formación del Fondo con banqueros holandeses. De acuerdo al Embajador francés D’Affrey, “su objetivo en general era asegurar el crédito de los principales banqueros de allí para nosotros” . En otra carta D’Affrey establece que San Germán “había venido a Holanda solamente para completar la formación de una compañía adecuada para la responsabilidad de este Fondo ...”

La formación del Fondo fue probablemente la verdadera razón para el extremado secreto de San Germán, y quizás para el rey Luis XV. Francia poseía ya importantes financistas para la corte real, como lo eran los Hermanos París-Duverney. Los Hermanos París habían salvado el prestigio financiero de Francia después del episodio desastroso del Banco de Francia involucrando al papel moneda inflacionario de John Law. El mismo San Germán era algo hostíl a los Hermanos París y no quería que ellos ganaran el control del Fondo. A San Germán lo señala un ministro de la corte sajona de La Haya, Monsieur de Kauderbach:

“… él, (rey Luis XV de Francia), está rodeado de criaturas colocadas por los Hermanos París, quienes son los que causan todos los problemas de Francia. Fueron ellos los que corrompieron todo y desbarataron los planes del mejor ciudadano de Francia, el Marshal de Belle-Isle. De ahí, la desunión y el celo de los ministros. Todo ha sido corrompido por los Hermanos París y sometiendo a Francia a ellos, pueden alcanzar sus objetivos de ganar ochocientos millones fácilmente.”

San Germán bien puede haber tenido argumentos legítimos para objetar la excesiva influencia de los Hermanos París. Sin embargo, la misión de San Germán en La Haya sólo fue un intento de arrebatarle disimuladamente el control financiero a los Hermanos París y volverlo a colocar en las manos de la misma camarilla de financistas, cuyos predecesores habían institucionalizado el sistema de papel moneda inflacionario, para reiniciar el mismo sistema monetario de papel moneda que había traído la ruina financiera de Francia y la consecuente intervención de los Hermanos París. Como resultado de su precipitada y forzada salida de Holanda, San Germán nunca tuvo oportunidad de completar su misión financiera.

A su llegada a Londres después de su salida de Holanda, San Germán fue una vez más arrestado y liberado. Durante su corta estadía en Inglaterra, publicó siete partituras de solos de violín.

San Germán continuó sus actividades políticas secretas después de su salida de Londres. En 1760 regresó secretamente a París. Allí parece que se alojaba en la casa de su amigo el príncipe de Anhalt-Zerbst, del estado del mismo nombre que arrendaba mercenarios alemanes a Inglaterra, aunque nunca llegó a acumular tanta riqueza como algunos de los príncipes alemanes vecinos.

El príncipe de Anhalt-Zerbst tenía una hermana llamada Catalina II. El 21 de Agosto de 1744, Catalina II se casó con Pedro III de Rusia. Este matrimonio había sido arreglado por Federico el Grande de Prusia, quien era amigo de la familia Anhalt-Zarbst y al menos por un tiempo, del mismo San Germán.

En 1762, dos años después que San Germán regresó calladamente a París, Pedro III asumió el trono de Rusia. San Germán viajó inmediatamente a la capital rusa, San Peterburgo, donde ayudó a Catalina a derribar a Pedro y establecerse como la Emperatriz de Rusia. Ayudando al golpe de estado estaba la familia rusa Orloff. Los Orloff se decía que habían asesinado a Pedro en una falsa reyerta. Por esta ayuda en el golpe, San Germán fue hecho General del Ejército Ruso y quedó como íntimo amigo de la familia Orloff durante muchos años. Catalina, quien más tarde llegó a ser conocida como Catalina la Grande, gobernó a la Rusia por veintinueve años.

Con este audaz golpe de estado, San Germán contribuyó a colocar a Rusia bajo el gobierno de una camarilla de familias reales alemanas bajo las cuales habían caído ya otros países europeos. Fue usando el mismo modus operandi: el matrimonio de una alemán de la realeza con un miembro de la dinastía víctima, seguido por una revolución o un golpe de estado. Aquí encontramos evidencia directa de la intervención de la red de la Hermandad en la persona de San Germán.

Lo que hizo San Germán entre los años 1763 1769 después de abandonar Rusia, es un misterio. Se sabe que pasó un año aproximadamente en Berlín y que, por poco tiempo, fue huésped de Federico Augusto de Brunswick. Desde Brunswick, San Germán continuó su viaje por toda Europa. Regresó a Francia en 1770. En 1772, San Germán actuó como agente de Luis XV, esta vez durante las negociaciones en Viena sobre la partición de Polonia. Desafortunadamente para San Germán, Luis XV murió el 10 de Mayo de 1774 y su nieto Luis de diecinueve años ahora convertido en Luis XVI, accedió al trono. En nuevo rey trajo de regreso al poder a Choiseul y este tomó con desprecio personal a San Germán. El Conde fue forzado a dejar la sociedad francesa por última vez.

San Germán inmediatamente salió para Alemania donde, apenas pasados once días después de la muerte de Luis XV, fue huésped de Guillermo IX de Hesse, el príncipe que había heredado la inmensa fortuna de Hesse-Kassel. Según J. J. Bjornstanl, lo que dejó escrito en su libro de viajes fue:

“Nosotros éramos los huéspedes en la corte del Príncipe-Heredero, Guillermo von Hessen-Cassel (hermano de Karl von Hessen) en Hanau, cerca de Frankfort. Cuando nosotros regresamos al castillo de Hanau el 21 de Mayo de 1774, encontramos allí a Lord Cavendish y al Conde de San Germán; ellos habían llegado desde Lausanne y estaban viajando a Cassel y Berlín”.

Después de su visita a la casa del príncipe Hessiano, San Germán fiajó por casi toda Europa por otra vez. Fue muy bien recibido como huésped de los Margrave de Brandenburgo y por otros. Finalmente en 1779, San Germán fue tomado por el príncipe Karl de Hesse, quien era el máximo dirigente de la Estricta Observancia. San Germán gastó los últimos años de su vida con Karl.

En 1784 se dice que murió San Germán. La iglesia de Eckenford registra el siguiente contenido:

“Murió el 27 de Febrero, enterrado el 2 de Marzo de 1784, el llamado Conde de San Germán y Weldon,(*) no se tiene más información, privadamente depositado en esta iglesia.”

Fue después de su mencionada muerte que el estatus verdadero de San Germán emergió dentro de la Hermandad. San Germán, no sólo fue descrito como uno de los más altos representantes de la Hermandad, sino que también fue divinizado como un ser físicamente inmortal, quien no tuvo edad o muerte. Numerosos admiradores contemporáneos declararon que a veces veían a San Germán cuando en realidad hubiese sido imposible para ellos debido a su avanzada edad. Por ejemplo, el Barón E. H. Gleichen escribió en sus memorias publicadas en 1868, lo siguiente:

“Yo llegué a oír a Rameau y a un viejo familiar de un embajador francés en Venecia, testimoniar haber conocido a San Germán en 1710, cuando ya tenía la apariencia de un hombre de cincuenta años de edad.”

Si San Germán tenía cincuenta años de edad en 1710, entonces habría tenido 124 años cuando presumiblemente murió en 1784. Una revista mística alemana publicada en 1857, el Magazin der Beweisfuhrer, fur Verurtheilung des Freimaurer – Ordens, establece que San Germán fue uno de los representantes franceses a la Convención Masónica de París en 1785, un año después de su presunta muerte. Otro escritor, Cantu Cesar, en su trabajo “ Gli Eretia d’Italia” estableció que San Germán estaba presente en la famosa Conferencia Masónica de Wilhelmsbad, la cual fue realizada también en 1785.

Esos relatos son vistos por alguna gente como evidencia de que la muerte ha sido establecida , quizás por la segunda vez en su vida, para permitirle escapar a la controversia que lo rodeaba de tal forma que pudiera vivir el resto de su vida en relativa quietud.

Sin embargo, las alegadas apariciones de San Germán después de muerto no terminan en 1785. La condesa de Adhemar, una miembro de la corte francesa, quien escribió sus memorias poco antes de su muerte en el año 1822, declara haber visto a San Germán muchas veces después de su supuesta muerte, frecuentemente durante épocas de agitación política. Ella declara que San Germán hubo enviado advertencias al rey y reina de Francia, sus enemigos Luis XVI y María Antonieta justo antes del estallido de la Revolución Francesa, el cual ocurrió en el año de 1789. La Condesa también declara que lo vio en 1793, 1804, 1813 y 1820. Un escritor rosacruz, Franz Graeffer, establece que San Germán hizo apariciones en Austria después de su anunciada muerte y fue honrado allí como un avanzado adepto de la Hermandad. A finales de los 1800’s, Madame Helena Blavatsky, una de las cofundadoras de la Sociedad Teosófica, declaró que San Germán fue uno de los Maestros Ocultos del Tibet que controlaba secretamente los destinos del mundo. En 1919, un hombre declaró ser San Germán apareciendo en Hungría en el mismo tiempo en cuando era puesta en marcha en ese país, una exitosa revolución pro-comunista. Finalmente en 1930, un hombre llamado Guy Ballard, declaró que encontró a San Germán en el monte Shasta en California y que San Germán le habría ayudado a establecer una nueva rama de la Hermandad conocida como “I AM”. Veremos YO SOY en un capítulo posterior.

¿Eran todos esos testigos, mentirosos? Probablemente no. La Hermandad propiciaba ocasionalmente “resurrecciones”, como una manera de deificar a miembros selectos. Esto fue lo que ha sido hecho con Jesús. En efecto, aquellas ramas de la Hermandad que deifican a San Germán , que precisamente no son todas, con frecuencia dan a San Germán el mismo estatus dado a Jesús. Debido a que San Germán fue escogido para deificación es posible que nunca se le comprenda totalmente. A lo mejor sus éxitos dentro de la Hermandad fueron mucho más numerosos de lo que nosotros conocemos. Cualquiera que sea la razón, está claro que San Germán era un mortal. El murió, si no en la fecha de su desaparición registrada, entonces lo hizo en esa década.

Durante su lapso de vida y aún hoy, mucha gente ha considerado a San Germán un fraude y un charlatán. Algunos críticos sostienen que San Germán no era más que un estafador de mucha labia y un artista de nacimiento común, cuya entrada a la sociedad real sucedió sólo por tener una personalidad colorida y astucia. La evidencia que hemos visto claramente, no soporta este argumento. No era fácil para un extranjero entrar a muchos círculos reales y luego permanecer dentro. San Germán se involucró en el derrocamiento de Pedro de Rusia, lo cual no fue una estafa minúscula; este fue un golpe mayor con el cual se alteró el paisaje político de Europa. Sí, San Germán fue un charlatán en gran cantidad de cosas, pero esto hizo a sus actividades políticas y a sus conexiones no menos significativas. San Germán con su colorido y despliegue, oscureció un mortal y serio lado de su vida. Sus viajes y actividades ataron a la Hermandad con los príncipes Hessianos, las intrigas de Francia, las guerras de Europa y el papel moneda bancario.

La personalidad de San Germán revela que cuando nosotros discutimos las influencias “detrás del escenario”, no estamos hablando necesariamente de caracteres siniestros que se esconden en la sombra de los alrededores haciendo cosas incomprensibles. Generalmente estamos discutiendo sobre gente que son vivientes y coloridos como el resto de nosotros. Ellos aciertan o fallan. Ellos tienen sus penas y sus rarezas como cualquier otro. Ellos ejercen influencia sobre gente que hace cosas. La red de la Hermandad simplemente ha sido un canal efectivo que hace actuar a la gente y los hace mantener en silencio y secreto muchas de las cosas que ellos hacen. La influencia de la red de la Hermandad sólo parece misteriosa y “oculta” debido a que muchas de sus acciones no han sido registradas y son desconocidas para el mundo exterior. La red de la Hermandad corrupta no tiene hoy en día, ni ha tenido nunca, un poder “oculto” efectivo. De aquí que, el mundo puede ser hecho para lo mejor por gente que simplemente actúa y hace. No es necesario ninguna varita mágica. Sólo algo de sudor.




El video tiene dice cosas interesantes, pero no significa que la metafísica sea satanismo ni que todos los masonas sean malintencionados o satánicos ni que todos los que creen en la nueva era y en lo de los maestros ascendidos sean malos o estúpidos.

Hay gente con buenas intenciones que lo que quiere es saber y que encuentra en ciertos grupos el apoyo que necesita.

El tema es deificar a ciertas entidades y mezclarlos con ciertos conceptos para dar un sentido de misión y de hermandad.

Hay quienes defienden que San germán, es la reencarnación del Señor y que es un extraterrestre que nos viene a salvar.

Lo que sucede que ciertas escuelas iniciáticas y manipuladoras han dicho lo que queréis oír porque os conocen mejor que vosotros mismos.

Hay una guerra en el cielo y la batalla es en la tierra y el precio tu alma.

La humanidad está en la prueba de fuego de su integridad y de su coraje y corazón y de si es digna de tener el poder demostrando discernimiento, cordura, humildad, amor, compasión, y es capáz de retomar el rumbo en el papel que le corresponde.

Hay entidades espirituales que interactúan con los humanos llenando sus mentes de muchas cosas que se deberá apender a enfrentar.

Aquí es como un crisol donde se mezclaron varios colores pero la máquina todavía no a parado de girar.

A ver quien pinta a quien.

¿Seras capáz de despertar a tiempo?. ¿Sabes quien eres?, ¿Qué fuerza te impulsa?,…..

¿A quien sirves?... ¿Eres realmente libre.?

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